Es un esfuerzo que busca mejorar las viviendas en vulnerabilidad y la calidad de vida de los guatemaltecos. Este proyecto es liderado por organismos e instituciones privadas conscientes de la necesidad de trabajar en conjunto en pro del bienestar social.
Desde el año 2009, diferentes familias de San Juan Sacatepéquez y El Progreso han sido beneficiadas, con el aporte de materiales de construcción que son utilizados para la fundición de pisos dignos y seguros.
La organización humanitaria Hábitat Guatemala ha anunciado que sustituirá 2,500 pisos de tierra en los hogares de las familias más vulnerables y los reemplazará por pisos de concreto.